Pierce y Lewicki se ven sorprendidos cuando Kenny, el hermano de Lewicki, aparece sin avisar. En un giro inesperado de los acontecimientos, Kenny es señalado como el principal sospechoso de un caso de homicidio, lo que deja a Pierce en la encrucijada entre ayudar a un amigo y hacer justicia. Mientras tanto, a Lewicki le hacen una tentadora oferta que le lleva a cuestionar la lealtad de Pierce hacia él.