¿No hay huevos en stock, ni comida para cocinar? El número de soldados repatriados ha aumentado y el mundo está escaso de suministros.
Haizakura se va de compras con su genial compañera Gekka, otra autómata. Abrumadas por el bullicio de la Capital Imperial, se pelean por los huevos. Al parecer, Gekka tiene un apego especial a los huevos: ¿es un recuerdo de su pasado militar?
Gekka: «Con otro rol... me siento como una idiota».