Schiavone es informado del hallazgo de unos huesos en un bosque: pertenecen a un niño. La noticia conmociona a todos, incluido el agente Pierron. La investigación se centra en una red de chats pedófilos en la web oscura. Descifrarlos es crucial para encontrar a los culpables, y Schiavone no se rinde.