Liz comienza a ver cambios muy extraños en su cuerpo debido a su condición de alien por lo que intenta mantenerse lo más alejada de Max que pueda. La única opción que tiene de no estar con él es irse a un internado en Vermont. Maria consigue un contrato con una discográfica en Nueva York pero no está segura de que le guste los cambios que hacen para lograr una música comercial.