Aria y los jóvenes caballeros llegan a la ciudad natal de Sōma, en principio el lugar luce desértico y peligroso además los lugareños se ven rudos, sin embargo y para el alivio de los jóvenes, Sōma es recibido alegremente por estos celebrando durante todo el día y durante la noche, Sōma no puede dormir y sale a caminar deteniéndose en la tumba de su padre, Kōga lo sigue sin que él se diera cuenta y sin que el mismo Kōga se diera cuenta de que Yuna también lo seguía, Kōga y Sōma empiezan a hablar acerca del caballero de plata y padre de Sōma Kazuma de la Cruz del Sur para luego ambos dormir, a la mañana siguiente