Kōga y Ryūhō llegan a la casa de Cáncer, Schiller se presenta ante ellos y admite, fríamente, ser el responsable de enviar a Yuna al mundo de los muertos, por otro lado, Yuna se encuentra con las almas de aquellas personas que murieron quemadas en su aldea a causa de la guerra, dichas almas que aún no encuentran el descanso eterno siguen gritando por sus vidas, Yuna horrorizada, huye de ese lugar, Ryūhō le cuenta a Kōga que para que Yuna salga de la Colina del Inframundo Schiller tiene que morir, tal y como lo hizo su padre Shiryū de Dragón con Máscara de Muerte de Cáncer