Kōga y Yuna llegan a la décima casa, la casa de Capricornio, adentro les espera el caballero dorado traidor y el director de Palestra, ahora en ruinas Ionia de Capricornio, para sorpresa de Kōga y Yuna, Ionia se encuentra alabando la estatua de Atenea, Ionia cuenta que cuando él era joven ha sido el guardián y protector de Athena desde tiempos inmemoriales y antes del nacimiento de la penúltima Athena, se había retirado como guardián y como Caballero Dorado de Capricornio cediéndole su armadura a Shura pero cuando presenció el nacimiento de Saori decidió volver a ser solamente el guardián de Atenea, él fundo la primera Palestra