Seiya regresa al Santuario con Athena desmayada en sus brazos, llegando al Templo de Athena son recibidos por los caballeros dorados, Kiki de Aries, Harbinger de Tauro y Fudō de Virgo, Seiya deja a Athena descansar en su templo, les cuenta a todos lo sucedido y le pide a los caballeros dorados que cuiden de ella mientras que él se va con la daga dorada al Palacio Belda, los jóvenes caballeros también se dirigen para allá pero Haruto decide irse por su cuenta por otro lado, la pequeña Diosa Palas está ansiosa por ver a su hermana pero es regañada por Titán por haber salido de su habitación sin permiso y regresa inmediatamente pero Egeon, Hyperion y Galia aparecen para avisarle que ellos no tienen la obligación de cuidar de su Diosa así que deciden retirarle su ayuda si algo le llegase a pasar para luego desaparecer