Will toma el mando del Santuario, mientras que Magnus y Druitt están a la búsqueda de un artefacto crítico en Londres. Sabiendo que la única esperanza de Magnus de una cura se encuentra en la ciudad subterránea secreta, Will hace caso omiso de sus advertencias y comunicados de Adán-Hyde con la esperanza de que les llevará a un punto de acceso de la Tierra Hueca.