J.D. se cuestiona el vínculo que tiene con sus internos cuando el doctor Kelso le dice que deberá empezar a tratarlos peor. El conserje complica más los problemas diciéndole a J.D. que sus internos sólo se ríen con sus chistes para animarlo. Mientras, Carla visita a Elliot en su nuevo trabajo y, sin querer, crea un inoportuno mote para su amiga cuando les cuenta a sus colegas una embarazosa historia.