Ben, solo y en Nochebuena, debe enfrentarse a la detective Cornell, que ha descubierto un vídeo que le incrimina directamente con la muerte de Tom. Junto a su amigo Dave, Ben trata de recordar lo que hizo, buscando nuevas evidencias que le permitan limpiar su nombre.
Mientras tanto, el matrimonio Crawford hace aguas y Natalie y Abby, las hijas de la pareja, son testigos de las duras recriminaciones verbales que se intercambian entre ambos. Además, John Garner, el abogado de Ben, comparte con su defendido otra teoría del crimen, algo que le lleva a realizar un sorprendente descubrimiento.