Nare decide tomar la custodia de su hija Melek y dejar el país. En este país donde Sancar se prepara para convertirse en padre, ya no hay lugar para Nare ni Melek. Le ofrece a Elvan una nueva vida lejos de los hombres Efeoglu; "Ven con nosotros, construyamos un nuevo mundo de los tres". Gediz ve esto como un nuevo escape, no una nueva vida, y está muy enojado. Es la primera vez que no se para junto a Nare. Incluso intenta traicionarla. Sancar, que intenta lidiar con el arrepentimiento de la mujer que le apasiona para no recordar su nombre, se vuelve loco cuando se entera de que Nare se irá. "Si te vas, seré un hombre muy malo", le dice a Nare, "me llevaré a mi hija y la llevaré a la mansión".