Keroro planea dejar a Pokopen sin fondos económicos pidiéndole a Aki una paga por las tareas del hogar, pero lo que en realidad quiere es comprar maquetas. Saburo, alumno del colegio del que van Fuyuki y Natsumi, oyen la conversación sobre la rana y dice que él tiene una, pero amarilla. Recibe 3000 Yens y al llegar a la tienda se le acaba la batería de la Antibarrera y tiene que pasar todo lo que queda de jornada allí, como un muñeco, ya que el tendero lo confunde. Keroro le cuenta a Giroro como consiguió escapar: por una pequeña ventana. Keroro pide a Fuyuki que la compre por él, pro Saburo se les adelanta y el tendero desvela que no seguirá la tienda abierta por mucho tiempo. Keroro le desvela su auténtica forma saliendo "sin querer" del traje de pokopense y el tendero le da las gracias por preocuparse de su tienda.