Como se mostró en el capítulo anterior, Giroro, uno de los componentes de la tropa Keroro, salió por sorpresa de la televisión que iban a ver Keroro y Tamama. Cuando llegó vio que la invasión que llevaban era desastrosa y que no avanzaban nada de nada entonces comentó a Keroro y a Tamama que tenía un plan infalible: reclamos trampa para los pokopenses que habitaban en esa casa. Fuyuki cayó fácilmente y quedó atado a Keroro, y como Aki iba a llegar más tarde del trabajo ese día, sólo quedaba Natsumi por caer en esa trampa. Cuando vio que alguien había puesto trampas por la casa (pensaba que había sido Keroro) sorteó todas, defendiéndose con un simple puerro, cuando llegó a la habitación de Fuyuki, donde estaban todos prisioneros, se enfadó con Giroro por haber hecho polvo toda la casa y le lanzó por la ventana y Giroro se enamoró perdidamente de ella.