Es el día antes del día de San Valentín, y Keroro, inspirado por las ventas de chocolate en esta ocasión, planea sacar provecho de la fabricación y venta de tradicionales ikinari dango o botanas de camote, como sustituto del tradicional chocolate de San Valentín. Desafortunadamente, todo el poder de marketing y promoción del pelotón de Keroro no logra anular la tradición internacional, y Keroro se queda con montones y montones de ikinari dango que lo perseguirán durante muchos episodios por venir. Por fin llega el Día de San Valentín, y ya sea chocolate hecho a mano con ingredientes comprados en la tienda o coca traída desde Ghana por el Grupo Nishizawa Peach, Natsumi y Momoka tienen una misión sagrada de dar sus chocolates a los hombres en sus vidas (Saburo y Fuyuki respectivamente), pero cada una tiene sus propios obstáculos que superar