Matthew Shardlake es enviado a una remota abadía por Thomas Cromwell para investigar un brutal asesinato y cerrar el monasterio. Le acompaña Jack Barak, el apuesto y arrogante hombre de Cromwell. A su llegada, los dos hombres se encuentran con una conspiración y un muro de silencio. Los monjes afirman que el asesinato fue cometido por un extraño. Pero cuando un novicio confiesa a Shardlake que ha habido otras muertes, la investigación se vuelve hacia los internos de la abadía.