El escuadrón 58 ha de enfrentarse a las consecuencias de la situación producida tras salir mal una misión rutinaria.
La misión consistía en llevar provisiones a un planeta donde se han producido miles de bajas en combate por lo que le llaman Tartarus (más allá del infierno) y que de noche alcanza unos 36 grados. Al aterrizar se encuentran con un panorama desolador ya que un humano parece haberse vuelto loco y dispara sin cesar. Lo peor viene después cuando encuentran a todos los humanos, que debían defender el planeta, muertos. Más adelante encontrarán más problemas y tuvieron que acabar con la vida de un soldado.
Todos acabarán sufriendo de los efectos de un arma misteriosa Chig que al principio no comprende que es pero que luego comprenderán que puede ser muy peligrosa.