Howard Sewell (Michael Mantell) se presenta en el Saratoga tras ser llamado para explicarles los avances de AeroTek para eliminar al Chip von Richthofen dado que han de parar la operación martillo y no se podrá poner en marcha ninguna ofensiva hasta que sea destruido. Sewell les ofrece una solución, un nuevo combustible que fue recogido en una de las misiones. Se trata de un núcleo orgánico que al ser refinado adecuadamente se convierte en un complejo sistema de combustible vivo que se perpetua a si mismo crean más energía de la que consume; no produce residuos y apenas temperatura. Creen que ese es el combustible del Chip von Richthofen y lo que pretenden es crear un caza capaz de utilizar ese material para luchar con las mismas armas. La falta de tiempo para desarrollar un caza lleva a Sewell a proponer la idea de en su lugar desarrollar un misil.
Ahora el problemas es llevarlo hasta el avión enemigo. McQueen busca el restablecimiento de su estatuto como piloto para meterse en una misión suicida: encontrar y destruir al súper bombardero, aparentemente invencible, Chig.