Chocolat se ha hecho con un broche para el pelo en forma de corazón, al que le han añadido un poco de magia para seguir brillando entre los chicos, que pronto se cansan como zombis porque el poder del broche les sigue vaciando el corazón. Sin embargo, un chico parece inmune a este poder... Y Chocolat parece haberse hecho con otro admirador. Le cuenta cómo lo inspiró a seguir adelante y no darse por vencido. Más tarde, lo encuentra practicando, va a su habitación y le da un sueño maravilloso para que lo considere. Al día siguiente, lo ve pasándoselo muy bien y le quita su corazón que es rosa. Más tarde esa noche, cuando está hablando con Vanilla, le agradece por lo que le ha dado: un corazón rosa brillante y hermoso.