Sawa lleva a Wakana y Konatsu a su casa, le muestra a Wakana lo que le sucedió a Konatsu durante el recital del año pasado y logra que se inscriba en su nuevo club en nombre. Juntando sus cabezas, logran reunir suficientes miembros para presentar al director, quien lo aprueba cuando ve que Wakana está involucrada y se convierte en su asesor. Luego, Konatsu pide a Wakana que la ayude a decidir qué tipo de canción deben practicar, y finalmente se decide por una canción que solía escuchar a su madre cantarle.