Como testigo de la corona, Stefaan testifica sobre la muerte de su antiguo amor Brechtje y su hija Roos. La defensa intenta socavar su coartada. El caso entra en la mente de los miembros del jurado. Arnold comienza a pensar cada vez más que todo el mundo está devastado. A Delphine le resulta difícil mantener su atención al respecto, porque la situación de su hogar no mejora. Noël es consciente de esto y lo está discutiendo con alguien de la prensa a cambio de dinero en efectivo.