La deidad malvada Druaga finalmente muestra su gigantesca figura. Neeba y su grupo se enfrentan valientemente a él, pero el poder del dios demonio es tan abrumador que el grupo pronto comienza a perder terreno. Al ver que están acorralados, Jil intenta correr a su rescate. Sin embargo, Kaaya lo detiene y sostiene que deben continuar su camino hacia el último piso de la torre. Jil se libera de su agarre y se lanza hacia Druaga ...