Ahora todos los obstáculos han desaparecido por fin entre Sara y Magnus, y el primer paso es planear una cita. Lo único que se interpone ahora en su felicidad son ellos mismos. Jesse está constantemente preocupado por el bienestar de Siri y su relación es tensa. Todo llega a un punto álgido cuando Jesse encuentra pruebas de que Siri realmente está perdiendo el control. La presión del trabajo y de los compañeros no hace más que aumentar sobre Leah. Pero al menos la situación no ha supuesto una amenaza para la vida. Hasta ahora.