Nuestra conciencia de que el tiempo se remonta a mucho antes de que naciéramos, y que continuará extendiéndose hacia el futuro mucho después de que nos hayamos ido, se encuentra en el corazón de nuestra humanidad. Sin este sentido, no podríamos aprender del pasado y no planearíamos el futuro. ¿Pero de dónde venimos y hacia dónde vamos en el tiempo? Cada cultura mitifica el tiempo y trata de responder las preguntas finales: ¿hubo un comienzo? Y ¿habrá un final?