A lo largo de la historia, una cosa nunca ha cambiado: el tiempo. Es algo en lo que confiamos para planificar nuestras vidas, y es consistente, regular e incesante. ¿Pero lo es? En la cima de los Alpes, Michio se encuentra con un misterio: pequeñas partículas llamadas muones que no deberían existir. No duran lo suficiente como para ser detectados en la Tierra, y sin embargo, aquí están. La respuesta a este misterio reside en uno de los descubrimientos más importantes de todos los tiempos: la teoría de la relatividad de Einstein. Cuanto más rápido viajas, más lento pasa el tiempo. Así que el tiempo no es de ningún modo absoluto.