Cuando una nueva catástrofe azota Estocolmo, el ministro de Sanidad Christian se ve obligado a actuar, al tiempo que lucha con la adicción a las drogas de su hijo. Linda está cada vez más preocupada por el extraño comportamiento de sus vecinos, y en la oficina del Gobierno, Moa tiene un repentino arrebato con consecuencias devastadoras. Un investigador hace un descubrimiento que podría explicar la creciente locura de la ciudad.