Estocolmo empieza a parecer una zona de guerra, Saga se ve obligada a llamar al ejército porque la gente no respeta el toque de queda. Johannes pone en marcha su misterioso plan, mientras que Linda usa lo que ha aprendido en las pelis apocalípticas para sobrevivir. El empeoramiento del estado de Moa lleva a Elin a tomar medidas desesperadas, y el ministro de Sanidad, Christian, por fin llega a su límite.