Walker y Trivette van de incógnito en una prisión como convicto y guardia, respectivamente, para reunir pruebas sobre un delincuente convicto que tenía un testigo clave y dos guardabosques asesinados, pero no saben que el asistente del director y algunos de los guardias están trabajando para el delincuente. Además de todo eso, Trivette queda expuesta, lo que obliga a Walker a trabajar solo y arrestar al alcaide antes de que se descubra su propia tapadera y el delincuente quede libre.