Carina Olsson proporciona la información policial sobre tráfico de drogas en su restaurante. Lo hace después de haber sido confidente de la Policía. Dos días después a Carina la encuentran muerta de un disparo. Carina tiene una hija de un año, Cleo, que se las arregla para escapar y se encuentra en el hospital en estado de shock. El asesinato ocurre en las afueras de Ystad, así que asignan el caso a Kurt Walander y sus colegas. Recibe la ayuda de Frank Bork, un policía de Malmö...