Johanna se lo había imaginado de otra manera: cuando le cuenta a Jerry que está embarazada, su suegro, el comisario Beissl, lo llama para que acuda a una escena del crimen muy sofisticada. En el restaurante de montaña «Gipfelglück», propiedad del autoproclamado papa de la gastronomía Herby Allgeier, la jefa Nina Allgeier encuentra por la mañana al camarero Rudi. Muerto. Envenenado por una dosis de cocaína mezclada con un pesticida, según descubre el doctor Philipp Hartmann. Los datos del móvil recuperados por Caro Reiser revelan que el fallecido tenía una misteriosa novia llamada Ana. Quería emigrar con ella a Tailandia. Pero, de momento, los comisarios buscan en vano a la mujer...