Cuando Wilfred se entera de que Ryan se siente responsable por la muerte de su amado perro de la infancia, hace lo imposible para ayudarlo a conocer la verdad. Todo llega a un punto crítico en una fiesta que Kristen le organiza a su jefe, donde Ryan está trabajando como camarero para pagar su deuda con ella. Por otra parte, Wilfred se ha propuesto caerle bien a Kristen.