París, 1937. Winckler mata a su enemigo Gordon, un mafioso de Chicago, desde el escenario de un music hall parisino, donde practica telepatía. Paga a otra artista, Helene, para que le diga a la policía que pasaron la noche juntos, lo que no convence a Callas, el agente que investiga el asesinato. Contrata a uno de sus compañeros para seducir a Helene.