"¿Qué compartió contigo, el hombre de dentro?" En un futuro postapocalíptico, dos grupos totalmente distintos coexisten en un entorno oscuro y siniestro. En el reino de los "hechiceros", tienen el poder de crear portales y entregarse a los placeres de la transformación en sujetos de prueba, que residen en "Hole", un refugio para desafortunados mutilados. Caiman, que no siempre ha tenido aspecto de lagarto, es un gran aficionado a las gyozas preparadas por su amigo Nikaidô, y se esfuerza por encontrar al responsable de su aspecto actual. Una gran ventaja a su favor es que es inmune a la magia de los "magos", lo que no les sienta nada bien.
El 20 de octubre de 2026, es decir, dentro de 13 días, Cyberpunk: Edgerunners vuelve a Netflix con su esperada temporada 2. La serie japonesa de ciencia ficción, crimen, acción y anime que convirtió Night City en una descarga de adrenalina animada prepara su regreso en el momento perfecto: justo cuando los fans de Arcane, Chainsaw Man, Dorohedoro o Invincible buscan otra ficción capaz de mezclar violencia estilizada, drama íntimo y una ciudad que parece devorar a cualquiera que intente sobrevivir en ella. Si la primera temporada te dejó con el corazón acelerado y cierta resaca emocional, esta nueva tanda de episodios apunta a recuperar esa sensación de peligro inmediato, pero con nuevas caras y, probablemente, nuevas heridas.
Para quienes vieron la serie en su momento y necesitan ponerse al día sin una retrospectiva interminable: Cyberpunk: Edgerunners nos introdujo en una Night City dominada por megacorporaciones, bandas, implantes cibernéticos y una brecha social brutal. David Martinez, interpretado por KENN, era un joven sin recursos que acababa entrando en el mundo de los edgerunners, mercenarios fuera de la ley que aceptan trabajos imposibles en una ciudad donde el cuerpo humano se modifica casi tanto como se vende. Su vínculo con Lucy, con la voz de Aoi Yuuki, fue el eje emocional de una historia marcada por la ambición, el deseo de escapar y el coste de convertirse en algo más que humano. No hace falta recordar cada misión ni cada tiroteo: lo esencial es que Night City no perdona, y que los sueños allí suelen pagarse con sangre, memoria o identidad.
La gran pregunta de la temporada 2 es cómo continuará Cyberpunk: Edgerunners después de una primera temporada que funcionaba como una historia intensa y prácticamente cerrada. Precisamente ahí está una de las razones para ilusionarse esta semana: el universo de Cyberpunk es lo bastante amplio como para no depender solo de un personaje, sino de una atmósfera, un sistema y una ciudad que siempre está generando nuevos protagonistas y nuevas víctimas. Todo apunta a que la segunda temporada expandirá ese ecosistema criminal con nuevos runners, nuevos encargos y nuevas tensiones entre corporaciones, bandas y cuerpos modificados al límite. Más que repetir el viaje de David, la serie tiene la oportunidad de enseñarnos qué ocurre cuando otra generación intenta sobrevivir en las mismas calles que ya vimos arder.