Haven sigue a Audrey Parker (Emily Rose), una joven agente del FBI que llega al pequeño pueblo de Haven, Maine para resolver el asesinato de un ex-convicto local.
Poco tiempo después, su curiosidad innata la lleva al centro de toda la actividad en este curioso pueblo, que termina siendo un viejo refugio para personas con una amplia gama de habilidades sobrenaturales.
Entre los habitantes más destacados encontramos al policía local Nathan Wuornos (Lucas Bryant), que termina convirtiéndose en el compañero de Audrey; y al misterioso Duke Crocker (Eric Balfour).
La noticia ya tiene fecha marcada en rojo: la temporada 2 de Stranger Things: Tales From '85 se estrena el 17 de septiembre de 2026 en Netflix. Es decir, faltan solo 13 días para regresar a Hawkins, al invierno de 1985 y a ese punto exacto en el que la nostalgia ochentera se mezcla con ciencia ficción, terror, drama adolescente y misterio sobrenatural. Para quienes siguen el universo Stranger Things, esta serie animada no es un simple acompañamiento: es una oportunidad para explorar rincones, amenazas y dinámicas que la acción real no siempre puede permitirse. Y esta semana es el momento ideal para añadirla a tu cuenta de BetaSeries, activar el seguimiento y no perderte nada cuando arranque la nueva temporada.
Stranger Things: Tales From '85 nació como una expansión animada del imaginario de Hawkins, con una primera temporada de 10 episodios que apostó por condensar lo que mejor funciona en la franquicia: un pueblo aparentemente tranquilo, laboratorios y secretos mal enterrados, amistades puestas a prueba, criaturas imposibles y una sensación constante de que el peligro puede abrirse paso desde cualquier sótano, bosque o pasillo iluminado con fluorescentes. No hace falta repasar toda la mitología para llegar preparado a la temporada 2: basta con recordar que estamos en Hawkins, en pleno invierno de 1985, y que los jóvenes héroes vuelven a enfrentarse a misterios conectados con una amenaza nueva, extraña y probablemente más difícil de entender que de combatir.
Lo interesante de esta segunda temporada es precisamente su condición de “antes del gran golpe”: no llega para cerrar una época, sino para ampliar una zona concreta del calendario de Hawkins. La animación permite jugar con el horror de una forma distinta, más estilizada, más libre y quizá más inquietante. Donde una serie de imagen real tiene límites físicos o presupuestarios, Tales From '85 puede estirar la pesadilla, deformar espacios, convertir el frío en atmósfera y hacer que lo sobrenatural invada el encuadre sin pedir permiso. Si la primera temporada funcionó como carta de presentación, la segunda tiene margen para ir más lejos: más misterio, más criaturas, más tensión emocional y, sobre todo, más sensación de que los protagonistas todavía no conocen todas las reglas del juego.