En el archipiélago japonés, los ayakashi y los humanos conviven en perfecta armonía. Los ayakashi —criaturas dotadas de habilidades extraordinarias y una belleza sin igual— a veces encuentran a sus almas gemelas entre las mujeres humanas, a quienes eligen como «esposas». A cambio de la riqueza y la prosperidad que aportan, estas mujeres reciben el amor absoluto e inquebrantable de sus ayakashi.