Melon consigue un trabajo a tiempo parcial en un café de limpieza dirigido por un travesti para pagar la factura del teléfono. Mientras Kakeru se burla de ella al respecto, Yell se siente intrigada por la idea del trabajo, aunque Najimi le dice que no es necesario. Cuando Melon va a casa, se da cuenta de que algunos niños juegan a atrapar la pelota. Yell desaparece de la noche a la mañana y mientras Kakeru, Melon y Najimi la buscan, Melon se preocupa por lo cerca que parecen Kakeru y Najimi. Finalmente encuentran a Yell trabajando a tiempo parcial como obrera de la construcción, y Najimi se enoja con ella por no decírselo, lo que la hace huir. Cuando va a la casa de Najimi, Melon se enoja con Kakeru y sale corriendo, y Kakeru se da cuenta de que había escrito varios mensajes de texto no enviados diciendo que se sentía sola. Mientras tanto, Najimi se entera de que Yell quería mantener su trabajo en secreto para poder comprarle un reemplazo para su reloj que se rompió el otro día.