Debido al rechazo de Haruka, Junichi se siente abatido e incapaz de dormir bien. Va a la enfermería para descansar, pero inesperadamente encuentra a Haruka descansando allí también. Haruka aprovecha la ocasión para demostrarle que todavía está interesada en él, lo que le levanta el ánimo. Al día siguiente, Junichi la lleva a la biblioteca donde más tarde se confiesa con ella por segunda vez. Sin saber qué decir, ella le permite volver a confesarse tantas veces como quiera y le besa la frente.