Desde aquel beso, el enérgico Junichi ha atraído la atención de las chicas, lo que pone celosa a Haruka. Él le pide que lo vuelva a besar en la frente, pero termina llevándola a un cobertizo de bombas de agua abandonado y besándola detrás de las rodillas como un cachorro. Junichi quiere besarla de esa manera de nuevo y sigue pidiéndole por los próximos días. Después de seguir el consejo de Hibiki sobre qué hacer con su relación, Haruka deja que Junichi la mime, incluidos ambos participando en un juego de roles con él alimentando su ramen, para desconcierto de todos en la cafetería. Más tarde esa noche, Haruka piensa lo mucho que se divirtió con él.