Junichi y Kaoru son recogidos por un camión de carga y su conductor los lleva a una posada de aguas termales cercana. A la mañana siguiente, Junichi se percata que dejó su monedero en la parada del autobús, haciendo que Kaoru use casi todo su dinero en pagar la factura de la posada. Ambos discuten de nuevo y se acusan, pero comienza a llover y se dirigen a la parada de autobús para refugiarse, se disculpan mutuamente por lo que dijeron y tratan de aprovechar al máximo su viaje. Para su disgusto, se enteran de que la parada de autobús ya no está en uso y se dirigen a un pueblo costero cercano. Junichi y Kaoru deciden aprovechar al máximo su tiempo y jugar en la playa, donde finalmente se dan cuenta de lo bien que la pasaron en el viaje y reconfirman su amor con un beso. Afortunadamente para ambos, Mashayoshi los encuentra y ahora tienen una forma de volver a casa. Al comenzar el nuevo semestre, Kaoru le agradece a Keiko por sugerir el viaje entre ella y Junichi.