A Oga le ha tocado ser el padre de Bebé Beel y Hilda se presenta a su familia provocando un malentendido respecto a ella, el bebé y Oga.
Hilda aprovecha para advertir a Oga que si se separa más de 15 metros de Beelzebub, su llanto puede llegar a destruir la ciudad, por lo que Oga ha de procurar no separarse demasiado del bebé.
Mientras se acostumbra a la situación, Oga se da cuenta de que si encontrara a alguien más fuerte y malvado que el, podrá deshacerse del bebé y ser libre.