Cuando Oga pierde la comida de Beelzebub y este comienza a sentirse hambriento, a Oga no le queda más remedio que utilizar una bebida de yogur sacada de una máquina de vending, pero resulta que es la favorita de un delincuente de segundo curso, Hajime Kanzaki. Oga cree que podría ser el relevo perfecto para hacerse cargo de Beelzebub y con el pretexto de ser su esbirro va a verle.
Después de derrotar a su esbirro, Hajime le pide a Oga que lo lance por la ventana, pero en su lugar Oga decide tras ver la expresión en la mirada de Beelzebub que no será el relevo que busca y le hace frente.