Los Bikini Warriors matan a un mago malvado, pero con su maldición moribunda, el hechicero toma el control del cuerpo del mago, obligándola a atacar a sus compañeros de equipo sin dejar de ser consciente de sus actos, pero incapaz de protestar por su inocencia. Como resultado, el mago es asesinado por sus malentendidos compañeros guerreros.