¡Por fin el rizador funciona! Axel pide prestado un millón de coronas al banco para construir una fábrica que producirá rulos Carmen para todo el mundo. Ahora sólo necesita los clientes. Pero cuando el rumor sobre la caída de las ferias de belleza se extendió por toda Dinamarca, Axel tuvo que mirar más allá de las fronteras del país. Mientras tanto, su rival Poul detiene la construcción de la fábrica y el futuro de Carmen Curler depende ahora de la rapidez con la que Axel, Birthe y Frans logren que un comprador extranjero firme un pedido grande.