La fábrica de Carmen Curlers está abierta y Birthe ha pasado a ser responsable de recursos humanos. Axel espera con ilusión las rebajas navideñas que consolidarán a Carmen Curlers como una parte indispensable de la vida cotidiana de todas las mujeres de la región nórdica. Pero antes de poder colocar los rulos debajo del árbol de Navidad, es necesario contratar personal para la producción y diseñar una campaña publicitaria que pueda impresionar al comprador sueco. Birthe se ocupa del reclutamiento, mientras que Axel y Frans luchan por encontrar una idea publicitaria.