Emma continúa sus intentos de casar a Harriet y el señor Elton, vicario de Highbury. Aunque poco interesada ella misma en el matrimonio, se siente intrigada por el misterioso y elusivo Frank Churchill, a quien espera poder conocer por primera vez en la fiesta de Navidad del pueblo. Frank no llega, y en su lugar, Emma se convierte en el objeto de una atención no deseada y embarazosa por parte del Sr. Elton.
Unas semanas más tarde, los chismes del pueblo y la especulación se centran en la llegada de la joven Jane Fairfax y un gran piano que le ha sido enviado por un admirador misterioso. Emma se niega a creer que el señor Knightley pueda ser el admirador secreto.