Con la muerte del rey Delzaine, Endora está plagada de agitación y disturbios. Mientras viajan hacia la ciudad real, los miembros de los ignauts logran expulsar a las tropas del barón local que estaban saqueando una aldea. Al día siguiente, Emilio decide visitar a este señor para convencerlo de detener sus abusos. Pero en el castillo, extrañamente desierto, les espera una terrible sorpresa.