Tom y sus hombres son atacados por algo más difícil de combatir que los extraterrestres. Anne y el doctor Harris hacen un descubrimiento importante.
En el vasto universo de las series de televisión, hay algunas que logran captar nuestra atención desde el primer episodio. *El Eternaute*, disponible en Netflix, es sin duda una de ellas. Esta miniserie argentina, basada en el célebre cómic de Héctor Germán Oesterheld y Francisco Solano López, nos presenta un relato apocalíptico donde una invasión alienígena transforma Buenos Aires en un escenario desolador. Con solo seis episodios en su primera temporada, cada uno está cargado de tensión, emoción y una profunda reflexión sobre la condición humana.
La historia inicia con una nevada insólita que interrumpe la rutina nocturna de Juan Salvo y sus amigos. Lo que empieza como un simple juego se convierte rápidamente en una lucha por la supervivencia cuando descubren que esta extraña tormenta es solo el preludio de algo mucho más siniestro: una invasión alienígena que acabará con gran parte de la población. La narrativa nos sumerge en las ansias y temores del ser humano ante lo desconocido, destacando cómo los instintos primarios pueden ser tan peligrosos como el mismo enemigo exterior.
Uno de los aspectos más atractivos de *El Eternaute* es su capacidad para explorar las relaciones humanas en momentos críticos. En cada episodio, vemos cómo los personajes enfrentan dilemas morales mientras intentan sobrevivir a este nuevo mundo hostil. Desde Juan hasta sus amigos Elena y Clara, todos deben tomar decisiones difíciles que pondrán a prueba sus límites. La serie invita al espectador a reflexionar sobre lo que significa realmente estar vivo y cómo la unión puede ser nuestra mayor fortaleza frente a adversidades inimaginables.