Cuando Charles Darwin visitó las Galápagos el 15 de septiembre de 1835, sus estudios y conocimientos cambiaron para siempre el planteamiento de la vida en la Tierra. Con dramáticas reconstrucciones e imágenes sorprendentes de la vida salvaje, GALÁPAGOS explora el lado más oculto de las islas, revelando por qué este lugar representa más que cualquier otro el escenario de la evolución.
Debido al movimiento de las placas continentales, el archipiélago se dividió en un grupo de islas con su propio carácter, corrientes oceánicas y clima. La vida en estas islas ha sido obligada a adaptarse o morir. Los caparazones de las tortugas han modificado su forma para encajar con el hábitat de la isla en la que se encuentran; las flores han cambiado su color por el amarillo para atraer a las únicas abejas que llegan al lugar; los pinzones se han convertido en currucas y los cormoranes han perdido la habilidad de volar, transformándose en una figura esbelta en busca de peces en las brillantes aguas de las islas. Sin embargo, no toda la vida aquí está confinada a las Galápagos. Llegan manadas de aves desde muy lejos, los cachalotes acuden a las aguas de estas islas para reproducirse y el hombre las visita para observar el lugar que ha cambiado el curso de la historia.