Un niño acude al hospital durante una fiesta benéfica que se celebra en el centro. El equipo de House tiene que interrumpirla para atenderle. Aunque Cameron, Chase y Foreman no están del todo de acuerdo, House insiste en que su enfermedad coincide con la que mató a una antigua paciente de Cuddy hace doce años. Entre las opciones que se barajan se encuentran el síndrome de Erdheim-Chester, que produce un endurecimiento de los tejidos de los cartílagos, y un dolencia casi desconocida, que produce una inflamación de los vasos sanguíneos.