Después de que Diego compra un juego de palos de golf de titanio en una subasta de la policía, entrega los palos a Héctor, quien no los quiere tras enterarse de que habían sido utilizados como arma homicida. Por otra parte Peggy es despedida por hacer una mala reseña sobre un administrador de bienes raíces. Por lo que tanto decide dedicarse al negocio de los bienes raíces trabajando para el mismo sujeto de quien hizo dicha reseña.